jueves, 3 de enero de 2013

Croquetas de Jamón Ibérico


Hoy en Cocina con David vamos a preparar Croquetas de Jamón Ibérico, estás son las croquetas de las croquetas, no eh probado croquetas más ricas.

La croqueta es una porción de masa hecha con un picadillo de diversos ingredientes que ligado con bechamel, se reboza en huevo y pan rallado. Suele tener forma redonda u ovalada. Es un alimento originario de Francia, aunque es más popular en los Países Bajos y en España, donde puede comerse como acompañamiento, plato principal, entrante o tapa.

Existen diferentes variantes de las croquetas dependiendo del contenido, que suele consistir en taquitos de jamón, bacalao, etc. son conocidas en gran parte del mundo y casi cualquier gastronomía tiene alguna variante;

En la cocina japonesa se denominan Korokke , en la holanda kroket. En la cocina alemana y la belga son muy populares las de patata. También se hacen croquetas sin bechamel, usándose en estos casos otras masas tales como patata hervida, boniato, arroz.
En Argentina una preparación que a veces se confunde con la de la torrija es la de croqueta. En efecto, en Argentina se llaman croquetas (por lo crocantes) a unos bollos casi al modo de albóndigas fritas preparados con arroz o con acelga o espinacas previamente hervidos y luego aglutinados con huevo batido antes de ser fritos en una sartén. Suelen ser parte del plato principal siendo frecuentemente acompañadas con ensaladas.


A continuación os dejo con el vídeo de la receta:





Ingredientes:
  • 750  de leche
  • 150 gr de Jamón Ibérico
  • 80  gr aceite de jamón
  • 80 gr de harina
  • Huevo
  • Pan rallado
PD: a mí me gusta hacer el doble para tenerlas hechas y congelar (en el vídeo las hago con el doble de cantidades), pero si queréis probarlas hacer estas cantidades.

Elaboración:
  1. Empezaremos poniendo en una sartén 80 gr de aceite de oliva y la templamos. Añadimos el jamón y lo confitamos  durante 15 minutos al fuego mínimo. Para que el aceite adquiera todo el sabor del jamón y no se nos cocine.
  2. En un cazo ponemos a calentar la leche.
  3. Cuando este el jamón confitado escurrimos y reservamos el jamón, dejando el aceite en el cazo donde haremos la bechamel.
  4. Calentamos el aceite y añadimos la harina. Con una varilla iremos dando vueltas para que se cocine la harina formando un roux rubio.
  5. Cuando la leche comience a hervir, la añadimos al roux y con la varilla damos vueltas a fuego no muy fuerte sin parar de remover, para que se vaya formando la bechamel. Pasados unos segundos quedará una crema de bechamel.
  6. Posteriormente añadimos el jamón que teníamos confitado y mezclamos bien.
  7. Trituramos. Esto hará que todas las croquetas tenga su parte de jamón,  que los sabores se mezclen y queden mucho más cremosa y sabrosas.
  8. Cuando lo tengamos triturado, lo extendemos sobre una bandeja, yo en este caso eh usado la del horno. Dejamos enfriar media hora. Cuando veamos que este templada la tapamos con film a ras de la bechamel y la metemos en el frigorífico durante 24 horas, para que la masa se compacte.
  9. Pasadas las 24 horas tendremos a mano huevo y pan rallado. Vamos haciendo semiesferas con una o dos cucharas y colocándolas sobre el pan rallado. Posteriormente las pasamos por huevo y las volvemos a pasar por pan rallado. Esto hará que quede más crujiente y más compacto, eliminando la harina que ya tiene la bechamel.
  10. Las freímos en aceite no muy caliente, a unos 180º. El truco para que no se rompan es que no esté muy caliente el aceite y pasarlas antes de freír  por pan rallado. Esto hará que se elimine toda la posible humedad que haya podido coger el empanado.
Y ya tenemos listas nuestras croquetas, como veis quedan muy muy cremosas e increíblemente buenas. Que aproveche!

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